Ejemplo de caso: De la intención al impacto — cómo las instituciones de apoyo al comercio impulsan la preparación para la exportación con enfoque de género

Durante los últimos cinco años, las instituciones de apoyo al comercio (IAC) que colaboran con TFO Canadá han llevado a cabo una transformación deliberada hacia la preparación para la exportación con perspectiva de género, reconociendo que las pymes propiedad de mujeres y dirigidas por estas enfrentan barreras específicas y persistentes para acceder a los mercados globales. En diferentes contextos, estas instituciones han convertido la intención en acción, adaptando sistemas, servicios y enfoques institucionales para apoyar mejor a las pymes dirigidas por mujeres en sus procesos de exportación. El resultado ha sido una historia convincente de cambio institucional, apoyo focalizado y avances significativos para las emprendedoras.
El desafío
En distintos contextos, las pymes dirigidas por mujeres enfrentaron obstáculos similares: acceso limitado a redes de exportación, falta de información de mercado, dificultades para cumplir con estándares de calidad y certificaciones, brechas entre la capacitación recibida y su aplicación práctica en situaciones reales. En muchos casos, los servicios de preparación para la exportación no habían sido diseñados considerando las realidades de las emprendedoras, y las instituciones carecían de datos desagregados por sexo que les permitieran comprender plenamente la participación y las necesidades de las mujeres. Antes de profundizar su colaboración con TFO Canadá, algunas IAC no contaban con programas estructurados de preparación para la exportación, mientras que otras dependían de servicios genéricos que, de manera involuntaria, excluían a las emprendedoras de las oportunidades de crecimiento internacional.
De la sensibilización a la acción: transformación institucional
A través de su colaboración con TFO Canadá, las IAC comenzaron a rediseñar intencionadamente sus sistemas y servicios. Se introdujeron mecanismos de recopilación de datos desagregados por sexo para identificar mejor las empresas propiedad de mujeres y comprender los patrones de empleo. Asimismo, se desarrollaron Planes de Acción de Género específicos que permitieron a las instituciones pasar de un apoyo general a una prestación de servicios más focalizada e intencional.
La capacidad institucional se fortaleció mediante medidas como capacitación del personal en igualdad de género y su relación con los resultados económicos, mejora de la coordinación interna, formalización de alianzas estratégicas, especialmente con asociaciones empresariales de mujeres. Estos cambios contribuyeron así a reducir el aislamiento que experimentan muchas emprendedoras.
De manera crucial, también se ajustaron los criterios de selección para los programas de exportación con el fin de incrementar la participación de las pymes dirigidas por mujeres, garantizando que estas empresas dispusieran de oportunidades estructuradas para prepararse, ganar visibilidad y acceder a los mercados.
Apoyo adaptado a la preparación para la exportación en la práctica
A medida que evolucionaban los sistemas institucionales y los enfoques de trabajo, estos cambios comenzaron a reflejarse directamente en la forma en que se prestaban los servicios de apoyo a las pymes dirigidas por mujeres. A nivel de prestación de servicios, las IAC fueron más allá de la capacitación genérica y avanzaron hacia un apoyo práctico y aplicado para la preparación para la exportación. Las pymes dirigidas por mujeres recibieron asistencia especializada a lo largo de toda la ruta de exportación, incluyendo capacitación, mentoría, acompañamiento personalizado (coaching), apoyo en desarrollo de marca y diseño de empaques, orientación para certificaciones y facilitación del acceso a mercados.
En un caso, una empresaria dedicada a la producción de mezclas de té natural pasó de vender únicamente dentro de su red inmediata a prepararse para mercados de exportación tras participar en procesos estructurados de capacitación, mentoría y apoyo para certificaciones. En otros contextos, las pymes dirigidas por mujeres fortalecieron sus capacidades internas, cumplieron estándares de calidad, obtuvieron certificaciones y participaron en misiones comerciales y encuentros empresariales B2B, pasos que las acercaron significativamente a los mercados internacionales.
El cambio institucional como motor del impacto
A medida que se aplicaron y sostuvieron en el tiempo estos servicios adaptados, las IAC experimentaron una transformación en la manera en que eran percibidas dentro de sus ecosistemas de exportación. Estos esfuerzos no solo mejoraron los resultados para las pymes dirigidas por mujeres, sino que también reforzaron el papel de las IAC como actores creíbles y confiables en la promoción de un comercio inclusivo. Los servicios de preparación para la exportación se volvieron más consistentes, orientados por la demanda y mejor alineados con las realidades que enfrentan las emprendedoras, fortaleciendo la confianza institucional en la prestación de apoyo exportador con perspectiva de género.
Mirada hacia el futuro: fortalecimiento de la preparación para la exportación con perspectiva de género
Aunque se han logrado avances significativos, la experiencia demuestra que el apoyo sostenido sigue siendo esencial para abordar plenamente las barreras que enfrentan las pymes dirigidas por mujeres. Según las IAC, los desafíos que persisten incluyen la recopilación integral de datos, las barreras de acceso al financiamiento para las pymes dirigidas por mujeres que buscan ampliar su producción y el cumplimiento de requisitos de certificación y sostenibilidad de procesos de mentoría y acompañamiento a largo plazo.
Abordar estas limitaciones requerirá inversiones continuas en sistemas de información, alianzas con instituciones financieras y organismos certificadores, así como enfoques de acompañamiento de largo plazo que apoyen a las pymes más allá de la capacitación inicial y de su participación en programas específicos.
Principales lecciones aprendidas por las IAC
- Comenzar con datos desagregados por sexo para comprender quiénes están siendo alcanzados por los servicios de preparación para la exportación y dónde persisten las brechas.
- Diseñar la preparación para la exportación de manera intencional, adaptando los criterios de selección y la prestación de servicios para garantizar la inclusión significativa de las pymes dirigidas por mujeres.
- Trascender la capacitación, priorizando el acompañamiento práctico, la mentoría y el apoyo vinculado al mercado que permita una aplicación concreta de los conocimientos adquiridos.
- Invertir en capacidad institucional, ya que contar con personal sensibilizado en cuestiones de género, alianzas sólidas y enfoques basados en datos es esencial para mantener el impacto a lo largo del tiempo.
En conjunto, estas experiencias que fueron proporcionadas por IAC en diversos contextos nacionales demuestran que la preparación para la exportación con perspectiva de género no es un complemento adicional, sino un enfoque estratégico que fortalece las instituciones, empodera a las mujeres empresarias y construye rutas más inclusivas hacia los mercados globales.
Este caso práctico es una narrativa sintetizada basada exclusivamente en respuestas a cuestionarios proporcionados por tres IAC, donde se reflejan experiencias compartidas, cambios institucionales y resultados relacionados con la preparación para la exportación con perspectiva de género.