Alisa: Tejiendo un legado en los mercados mundiales

Una adolescente visionaria encabeza revolución en la exportación circular e inclusiva en Guatemala

Con tan solo 16 años de edad, Alisa de León, junto a su madre, Milvia Ortega, co-fundaron la empresa Alisa, impulsadas por un ambicioso sueño: compartir con el mundo el rico legado cultural de Guatemala.  Desde su hogar en San Antonio Aguas Calientes, Sacatepéquez, comenzaron a trabajar con artesanos locales en la creación de accesorios personales y de decoración de interiores que fusionan técnicas ancestrales de tejido y diseños modernos. Lo que comenzó en 2019 como un proyecto de amor enraizado en la identidad y la sostenibilidad pronto se convirtió en un movimiento que llevaría la esencia de Guatemala a otras latitudes.

Desde el inicio, la misión de Alisa era clara: empoderar a los artesanos, preservar las tradiciones culturales y promover prácticas sostenibles. La colaboración con tejedores locales (muchos de ellos, mujeres) sigue siendo el pilar de la identidad de marca Alisa. En 2020, la empresa formalizó sus operaciones y comenzó a prepararse para acceder a mercados internacionales, sentando con ello las bases para lo que se convertiría luego en un extraordinario viaje de exportación.

Su primer gran logro vino con el apoyo de AGEXPORT, del cual se hizo miembro en 2020. Gracias a este contacto, Alisa conoció a TFO Canadá y participó en el proyecto Mujeres en el Comercio para el Crecimiento Inclusivo y Sostenible (WIT, por sus siglas en inglés). Esta alianza le abrió las puertas a oportunidades internacionales y una tutoría que resultaría transformadora. En 2022, Alisa participó en la feria comercial New York Now (NY NOW), como parte del pabellón guatemalteco, alcanzando con ello un punto crucial en su trayectoria. Esa fue la primera vez que Alisa presentó sus productos en una feria internacional dirigida a compradores minoristas y distribuidores. La orientación brindada por TFO Canadá le permitió a Alisa adaptar sus productos para cumplir con los estándares globales, mejorar el posicionamiento de su marca, gestionar documentación y navegar por diversos aspectos logísticos y de planificación financiera.

“Esta misión fue un sueño hecho realidad y una enorme responsabilidad”, comentó Alisa de León. “Fortaleció nuestra visión y reafirmó nuestro compromiso de llevar la esencia de Guatemala a todas partes del mundo.”

La experiencia portó sus frutos, ya que tras su participación en NY NOW, Alisa aseguró ventas inmediatas de sus productos artesanales, incluyendo bendiciones para puertas, servilletas y aros para servilletas, por un valor total aproximado de 7 000 dólares canadienses. Esto marcó la entrada de la empresa al mercado canadiense y sus exportaciones se han visto aún más impulsadas tras la participación de Alisa en la feria de artesanía New World Crafts de 2023.

Gracias a la capacitación y el apoyo recibido a través de TFO Canadá en el marco del proyecto Mujeres en Comercio para el Crecimiento Inclusivo y Sostenible, Alisa logra integrar la sostenibilidad, la equidad de género y prácticas amigables con el ambiente en cada una de sus etapas de producción. Así, Alisa selecciona cuidadosamente materiales que cumplen con las normas o estándares internacionales relevantes y reducen el impacto ambiental, al tiempo que refuerza su compromiso con la responsabilidad social corporativa, apoyando el empleo y la educación de los artesanos y el desarrollo de la comunidad.

Su ingreso exitoso en mercados internacionales se debe a su coherencia, exposición estratégica y la construcción de sus relaciones. Cuando comparte no solo sus productos, sino también su historia, Alisa genera conexiones auténticas con los compradores. De esta forma, su preparación y profesionalismo le han ganado credibilidad, mientras que su orientación hacia el servicio al cliente le ha garantizado alianzas duraderas. Alisa también espera seguir colaborando con organizaciones como AGEXPORT, TFO Canadá y otros aliados estratégicos para apoyar el crecimiento del sector artesanal de Guatemala e inspirar a otros emprendedores.

De cara al futuro, Alisa aspira abrir su primera tienda física, un espacio donde no solo pueda vender sus productos, sino también compartir las historias culturales detrás de cada pieza. Asimismo, Alisa desea construir un taller más amplio donde los artesanos puedan trabajar cómodamente y que sus hijos puedan acceder a la educación. Su objetivo a largo plazo es ampliar su presencia en los mercados globales sin dejar de ser fiel a las tradiciones ancestrales del tejido. En resumen, su gran aspiración es preservar y celebrar sus raíces culturales al crear oportunidades sostenibles para las generaciones futuras.

El camino de Alisa es un testimonio de todo lo que se puede lograr cuando se encuentran tradición y visión y cuando las mujeres jóvenes lideran con propósito. Su historia no es solo sobre exportación de productos, sino sobre la exportación de esperanza, legado y sobre un futuro que se teje con dignidad.